“¡Viva El Chapo!”, “¡Acá está El Chapo!”, “¡Heeyy acáaaa!”, gritaron los reos del Altiplano en tono Burlon

“¡Viva El Chapo!”, “¡Acá está El Chapo!”, “¡Heeyy acáaaa!”, gritaron los reos del Altiplano durante el ingreso de medios a la celda de donde se fugó Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Entre los que se burlaron estuvo Sigifredo Nájera Talamantes, El Canicón, que fuera operador de Los Zetas en Nuevo León,La Barbye,El JJ y El Ingeniero.

Los prisioneros, a rapa, asomaron sus cabezas entre sus rejas para ironizar sobre la fuga.
También resonaron las risotadas en el complejo V6 del penal de máxima seguridad.
Unos guardias los aplacaron a gritos y advertencias.

Entre los vecinos de celda que tenía El Chapo están El Ingeniero, El Texas y hasta El JJ. Mario Cárdenas Guillén, hermano de Osiel, aseguró que jamás escuchó nada.

Antes, tras un recorrido por el mismo penal, integrantes de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional aseguraron que funcionarios federales les confirmaron a pasaron unos 20 minutos para dar la alerta sobre la desaparición de Guzmán Loera.

Para llegar a la celda 20 de Tratamientos Especiales, de donde se fugó el narcotraficante de Sinaloa, además de la aduana principal, hay que cruzar por dos explanadas de áreas verdes, abarrotadas de pájaros.

Luego, entre puerta y puerta, de barrotes grises, se requiere cruzar 16 filtros mediante un sistema de apertura en la que no abre una si antes no cierra la anterior.

En cada filtro es visible una mujer vigilante que revisa desde una caseta de vidrio blindado la identificación de los demás custodios y también quien lo acompaña.
En todos los pasillos existen cámaras de circuito cerrado.

Para el área de Tratamientos Especiales es necesario bajar 14 escalones hasta llegar a una división a los Módulos 1 y 2, y a un comedor.

Esa caseta de vigilancia monitorea todos esos sectores mediante las cámaras y de manera visual a través de los pasillos.
Pero El Chapo tuvo una “ventaja”. Fue enviado a una celda que se ubica al final del pasillo. La primera, la más cercana al ultimo filtro de vigilancia está marcada con el número 11, y así sucesivamente hasta la 20, la que habitó el capo durante 17 meses.
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Desde el último filtro de seguridad hasta la celda 20 se camina un aproximado de 60 pasos. Luego la celda mide unos siete pasos de largo y cuatros pasos de ancho.

El pasillo conocido como “dos”, cuenta con cinco respiradores y 10 pequeñas ventanas, donde algunas aves anidan.

Las celdas también cuentan con ventanas, dos tomas para corriente de energía eléctrica, un banco de concreto, lavamanos, el baño y una regadera con una sola llave de agua.
Desde el pasillo donde estuvo El Chapo solo se escucha el piar de las aves y el cerrar o abrir de las puertas. Después de eso el silencio predomina en el área donde se escapó el capo mediante el túnel.

Los ruidos para abrir el boquete por donde se escapó el sinaloense solo pudieron haber sido confundidos con los de las obras de rehabilitación del Sistema Cutzamala o trabajos internos de impermeabilización.

Alta ingeniería

Para culminar el túnel y llegar hasta donde estaba El Chapo, los cómplices utilizaron hasta soplete para el corte de varilla.

Dos tanques de oxígeno, uno de acetileno, alicatas para cortar malla metálica, una especie de gato hidráulico y también una barreta se apreció en el boquete por donde se escapó el narcotraficante.

Bajo la regadera autoridades mostraron a medios la boca del túnel donde se fugó el sábado pasado al filo de las 21:00 horas.

El boquete se habría hecho con herramienta que requiere de alto voltaje y que al mismo tiempo que realizó el corte, empujó la loza hacia arriba.

Ese trabajo se realizó en un espacio de al menos un metro, junto a otro orificio por donde el narcotraficante se evadió.

Tras bajar al túnel el sinaloense se escapó en una motocicleta de bajo cilindraje y adaptada con una llanta de motocross para un mejor agarre y con silenciador.

A su paso por el túnel de unos mil 500 metros, los focos que iluminaron su fuga fueron destruidos para evitar que fuera perseguido con la misma comodidad.

Para cuando se prendió la alerta roja, en un lapso de 30 minutos, el capo ya había abandonado esa obra de alta ingeniería, que incluyó un generador de electricidad de mil watts y una polea eléctrica de 380vc con capacidad de carga de 750 kilos, de acuerdo con las primeras versiones oficiales
.
Los peritos aún no lo creen.

Ratifican retraso en alerta

Funcionarios federales confirmaron a integrantes de la Comisión Bicamaral de Seguridad Nacional que transcurrieron cerca de 20 minutos para dar el aviso sobre la desaparición de El Chapo.

Durante el recorrido que realizaron en la prisión, la diputada del PRD Aleida Alavez indicó que en el centro de monitoreo a los legisladores les explicaron que habrían pasado 18 minutos para que se diera la orden de búsqueda.

La presidenta en turno de la Comisión, la diputada del PAN Adriana González Carrillo, también confirmó que se informó que pasaron varios minutos entre el tiempo en que El Chapo ya no se visualiza en las cámaras de seguridad y el primer aviso a las autoridades correspondientes.

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